domingo, 3 de julio de 2016

Paloma Sáiz, una brigadista que lee mucho y en total libertad.

Fue El diario de Ana Frank el libro que la hizo una lectora irredimible. Ahora puede hablar del placer de la lectura con absoluta claridad. No sólo consume muchas palabras escritas, también regala libros sin parar desde el organismo que fundó y dirige, la Brigada para leer en libertad

 



Ciudad de México, 2 de julio (SinEmbargo).- Hay un equipo que mediante una tarea incansable, casi por vocación, sostiene esos números, liderado por una mujer extraordinaria, valiente y que ama los libros como a su vida misma.
Paloma Sáiz no deja de sorprender con sus múltiples proyectos alrededor de la lectura y las formas que tiene para divulgar la afición a los libros. Es un verdadero portento de inteligencia a la hora de armar debates y charlas públicas en las diferentes ferias del libro que organiza.
No es poca cosa decir que además es un ejemplo de amabilidad y elegancia, buen trato a las personas de cualquier condición, valores que, no nos pesa admitirlo, nos han convertido en su fan.


EL DIARIO DE ANA FRANK Y OTRAS COSITAS


–Siempre me he preguntado cuáles serán tus libros entrañables

–Creo que el libro que me volvió lectora fue El diario de Ana Frank. Yo tenía 12 años y a partir de ahí empecé a leer con fervor. Mi libro favorito durante muchos años fue Rayuela, de Julio Cortázar. Me marcó profundamente. Ha sido muy chistoso, porque se lo he querido transmitir a mi hija y ella no logra engancharse. Me encanta Elena Poniatowska, por eso que tiene de narrar toda una época. Hay libros que van siendo tan entrañables que empiezan a formar parte de tu vida.

–¿Y qué haces cuando terminas un libro que te gustó mucho?

–Tienes que leer este libro, le digo a todo el mundo. Creo que es la mejor manera de difundir la lectura. Hay pocos lugares donde recomienden libros y esa es una de las cosas que queremos hacer en la Brigada para leer en libertad. Hacemos tantas cosas que no nos da tiempo para reseñar, pero es importante que la gente tenga parámetros de lectura.

–La Brigada ya ha regalado 150 títulos…es mucho

–Sí, es una locura. Hemos hecho antologías, libros completos, porque los libros están carísimos y hay que enviciar a la gente con la lectura. Hay que abrir el camino para que las personas se vuelvan lectoras. Es impresionante la cantidad de gente que baja esos libros de Internet. No es cierto que a los mexicanos no les gusta leer. Nunca los regalamos como si fueran volantes, siempre lo hacemos después de una conferencia, de una lectura pública. Sabemos que la persona llevará el libro a su casa y si no lo lee ella, ya lo hará otra de su familia.

–¿Qué significa en este contexto de la lectura estar casada con un autor tan leído como Paco Ignacio Taibo II?

–Pues cuando Paco y yo nos conocimos y empezamos a salir él me dio el manuscrito de su primera novela. Eso me aterrorizó, porque qué iba a hacer si no me gustaba. Cuando me decidí a leerla me enganché y me encantó. Era una novela primeriza, le falta experiencia, pero me fascinó. Fui la compañera de alguien que no era escritor todavía y hemos andado 45 años juntos y aunque él no sabe ni el día de nuestro aniversario, hemos militado codo a codo, él está siempre escribiendo y yo de alguna manera estoy metida en el mundo de las letras, difundiendo la lectura. Me siento orgullosa de él, no sólo es un gran escritor sino también un gran tipo. Compartimos la forma de ver la vida y por eso seguimos viviendo juntos. Por otro lado, es muy chistoso compartir la vida con un escritor. Paco escribe por las noches y de pronto desde la puerta de mi habitación aparece cuando estoy medio dormida para decirme que es un pendejo, que ya no sabe escribir, sobre todo cuando está metido en un solo libro. Yo le digo que lo deje, que se ponga a hacer otra cosa, que ya pasará. Media hora después llega y exclama: -¡Soy un genio! ¡Ya resolví todo!
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–¿Cuál es tu libro preferido de Paco?

–Hay muchos, pero el que me encantó fue De paso. Tony Guiteras, un hombre guapo, me fascinó. Tiene libros muy importantes, claro, pero esos son los que más me gustan.

–¿El libro es un asunto personal?

–Absolutamente. Y eso es lo que hace tan rica a la literatura.

–¿Cómo vives la popularidad de Paco Ignacio Taibo II?

–Lo vivo muy bien. Lo que no vivo bien son las salidas de las manifestaciones en el Zócalo, porque implica tardar dos horas en recorrer el Zócalo. Todo el mundo quiere una foto con él, aunque tenga cara de agotado. Y bromeo con las mujeres que lo piropean. Les digo: ¡Yo lo vi primero! (risas) La verdad es que tanto reconocimiento, no sólo como autor, sino también como militante político, como persona generosa, me da mucho orgullo.

–El año pasado organizaste un debate histórico que anunció la hoy conocida derechización del continente latinoamericano, con la presencia entre otros de Álvaro García Linera y Ricardo Forster…




–Sí.  Y eso que nos faltó Pepe Mujica; el doctor no lo dejó venir porque decía que le iba a hacer mal la altura de la Ciudad de México. Ya tenemos el tema para octubre y será la migración, tanto la europea como la mexicana. Queremos hacer un enlace con uno de los campamentos de refugiados en Europa…pues, mira, lo que hacemos es buscar los temas más candentes y vamos por ellos. Has ahora hemos tenido mucha suerte de que la gente nos responda y poder tener a semejantes personajes sin que nos cobren un peso por venir. En el caso de García Linera no nos dejó pagarle ni el avión, increíble. Son personas que cobran miles y miles por sus conferencias, pero a la FIL Zócalo vienen sin cobrar, solo porque reconocen nuestro trabajo.



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